En pocas horas he tenido el placer de asistir como observador a dos eventos que representan lo mejor y lo peor de este pequeño ámbito en el que a veces me muevo denominado política.
Por un lado el mundo observa alzarse una figura poderosa capaz de transmitir sensaciones, el nuevo presidente de Ameriti representa muchas cosas pero significa muchas más. Con su elección democrática creo estar viviendo un momento histórico, uno de esos que les contaré a mis nietos. Les contaré como en una país capaz de lo peor, en un pais dividido a la mitad en valores culturales, en concepción de la sociedad, en visión de política internacional, en percepción del ser humano, surgió un presidente negro con una oratoria retórica pero contundente, con una imagen impoluta, con una educación e inteligencia superior a la media y con un equipo de colaboradores brillante, que aparentemente es capaz de lo mejor. Benditas contradicciones.
Aunque Barack, así se llama el presidente electo de Ameriti, se convirtiera en el peor presidente de la historia del país, en el futuro el símbolo y su significado superará a la gestión. Con el burro de siempre, sin esvásticas, con un contenido de discurso moderado y no exaltado Barack ha convencido y vencido, y lo ha hecho con contundencia porque el símbolo es él, y el símbolo permanecerá sobre lo tangible sea positivo o negativo.
Ahora llegarán los gurus y nos contarán que la campaña de marketing y ese tipo de historias han sido claves y decisivas, de nuevo sobrevalorando el marketing. El marketing y la comunicación sin un buen producto carecen de valor (que se lo digan a la primera versión de Donuts Light). Barack ha ganado por Barack. Ha sido capaz de traspasar los instintos primarios en la elaboración mental que estructura la preferencia de voto en Ameriti (Manutención, miedo, seguridad …) e infundir esperanza, ilusión y fe en el sistema y en la política. Barack es la atalaya del pequeño ámbito.
Por desgracia también he sido testigo de las miserias y de la mediocridad de la política. Cuando lo anormal se convierte en normal significa que la situación está totalmente viciada y fuera de control. De sobre en sobre y tipo porque me toca, dame esto y te dare lo otro, a este le despido que me la lia, a este tambien que no me fio, cuento con vosotros porque sois muy guapos y yo más listo, di algo que eres el futuro jefecillo (cuando en realidad pensaban este tio es bobo que buen jefecillo va a ser), yo no digo nada que me ha ido muy bien así etc etc etc. Es estrategia, es estrategia, madre mía no hay nada peor que ver a unos gandules con aspiraciones a corruptos y con una autoestima más digna que sus capacidades pronunciar tantas veces la palabra estrategia, que estampa y que miedo. Eso sí sumar y restar saben de cojones, y al final si sabes sumar y restar multiplicar y dividir tampoco es tan importante. Sin duda las cloaca del pequeño ámbito.
Observando ambos escenarios estoy plenamente convencido que para llegar a la atalaya tienes que haber conocido y pasado por las cloacas. Quizás porque creo firmemente que en ocasiones el fin justifica los medios pienso, paradojicamente, que si una persona o grupo tiene claro el fin benditas son las cloacas.
La esperanza y el cambio pasa inevitablemente por el subsuelo.