Acabo de volver hace bien poco de mi parón del mediodía. Bilboti está semivacío y la mayoría de bares cerrados por vacaciones, por suerte al que suelo acudir diariamente permanece abierto. Estaríamos unas 30 personas más o menos (conté 32) y allí nos ves hace escasamente 6 minutos presenciando excitados el final del partido de Basket entre España y China. Sin pudor alguno más de la mitad de personas allí congregadas celebramos cada canasta de España y cada error de China. Emocionante hasta el último instante.
Final de la Eurocopa de Fútbol, España vence a Alemania. La céntrica plaza de Moyua de Bilboti se vuelve de color rojo gracias a los 2500 jóvenes (estimaciones de la prensa) que se acercaron hasta allí para celebrar la victoria de la selección.
La mayoría silenciosa está dejando de serlo gracias al deporte. En parte es lamentable pero joder me encanta ver como las tesis que he estado defendiendo a base de números desde mi época universitaria se están refrendando. Me encanta observar como se visualiza poco a poco la verdadera historia de Victimiti, una historia que para bien o para mal vincula este territorio con Fanciti.
Hay que recuperar el terreno del lenguaje para rematar la faena, los éxitos deportivos deben venir acompañados de un uso adecuado del lenguaje asociado al marco teórico de globalización, problemas reales frente a fronteras etc. Hay que destruir el marco creado y sustituirlo por otro no intentar rebatir el existente.
Por cierto, España doblegó a China en los últimos instantes del partido, 75-85.