Intento de prolongación judicial del monopolio.

Como ya os comenté al inicio de esta bitácora, Fanciti es un país bastante peculiar, lo iremos descubriendo poco a poco. Pero ahora me quiero centrar un un hecho específico que ha sucedido en una pequeña región de Fanciti, es una región que apenas representa el 5% del total del país en número de habitantes, aún así su protagonismo es superlativo. Su nombre es Victimiti.

 Está situada al norte de Fanciti, y se divide a su vez en 3 departamentos administrativos (que no afectivos para algunos). Tiene una característica común con otras regiones del país, y es que parte de sus habitantes manifiesta no estar “agusto” perteneciendo a Fanciti, pretendiendo así la desanexión y posterior independencia. Para justificar esta posición se hace referencia a la opresión fancitiana, a la ausencia de lazos históricos comunes, a la existencia de un idioma propio… (Una de las peculiaridades de Fanciti es la defragmentación territorial aparente que sufre, es un tema complejo que ya trataremos).  Bueno, casual o causalmente una parte importante de los ”independentistas” son los que gobiernan la región desde hace muchos muchos años.  Podríamos decir que son los independentistas moderados, o los independentistas listos. (poco a poco veréis que intento no dar puntada sin hilo, nunca me ha gustado que jueguen juntas el azar y la elección y colocación de las palabras, pertenecen a mundos distintos.  Esto puede dificultar la comprensión total del texto, pero será más divertido. Cuantas cosas pueden sugerir, esconder y trasladar unas pocas palabras juntas, cuantos niveles de interpretación pueden tener una misma frase en función del lector/lectores).

El hecho que me ocupa se refiere a la capacidad que tienen los independentistas listos en manterse y prolongarse en el poder valiéndose de un sistema que en base a su funcionamiento, resultados, intereses y sentencias acatan o no. En principio, en Fanciti existe la famosa separación de poderes, no me alargaré en esto. Uno de estos poderes, el judicial, acaba de condenar a tres políticos (poder legislativo) que forman parte del independentismo listo por no acatar a través de sus actuaciones una sentencia anterior.

No voy a entrar a valorar o cuestionar los fundamentos jurídicos de la condena, no me corresponde, pero sí quiero destacar el alboroto y algarabía que el independentismo listo esta montando a raiz de la condena. Sin ir más lejos, este fin de semana este colectivo junto a los tontos útiles convocaron una manifestación en apoyo a los condenados y la cual, por cierto, ha sido un verdadero éxito. En esta manifestación los líderes políticos cuyas formaciones gobiernan Victimiti exabruptaron lindezas como “Nuestro pueblo exige respeto a quienes nos representan”, “esta manifestación es en defensa de nuestras instituciones” y cosas así. Sí , sí, lo dijeron por increible que parezca.

Y ante una presión al poder judicial tan evidente, bochornosa y victimista por parte del poder político, ¿Que es lo que queda? ¿Que se puede hacer si quien gobierna no acepta una decisión judicial se supone que independiente dado que forma parte del entramado institucional por el que ellos a su vez están gobernando? Lo más curioso es que si la condena no hubiera existido y la sentencia les hubiera absuelto las calles estarían vacías.

Al final, todo absolutamente todo, se explica en base a argumentos psico-sociológicos: Que poco manipulable es el individuo (en ocasiones) pero que susceptible de manipulación es la masa.

 Dadme una tierra, una mentira con tintes fantásticos, un enemigo común y un poquito de complejo de superioridad y os devolveré el poder perpetuo. Además os garantizo  actitudes solidarias (muy útiles) de quienes se alinean con la víctima aparente (siempre queda muy bien este comportamiento).

Es de locos, pero bastante tenemos con lo nuestro.

Diga sus palabras